En la ruta del Rock me he topado con varias cosas aprendidas empíricamente, entre ellas capturar imágenes. De profesiones varias no todas tituladas, soy feliz cuando mi cámara se echa a rodar, con la única intención que los protagonistas de estas historias en vivo, recuerden cómo ser felices. Colombia netamente tropical saturada de sonidos bailables, donde se negó la opción a otros igual de relevantes, tomar de nuevo esos pasajes, obtura la memoria dibujando una sonrisa, producto del corazón.
miércoles, 10 de abril de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Quedó atrapado en la imagen con varios colores que representan el límite, especialmente el de tono rojizo, conductor de su crudeza vocal para arder en tarima. Randy Blythe parece entregarse aún cuando el velocímetro pretenda acorralar, desde el subterráneo se absorbe y expulsa con toda supremacía, aquella furia tocada por la lengua incoherente de los poderes abusivos que oprimen al mundo, desde el cordero de dios y sus catedrales, hasta los palacios absortos de corbatas sucias. Aparenta violencia en su proceder, naturelaza humana, sin embargo, miles de ojos contempladores colombianos atestiguaron en 2010 dos horas después, que el metal, si es férreo, pero no alcanza a herir, en cambio sana, libera. Randy asumió con la misma entereza con la que entra a escena y lleva ese tren musical al margen, un momento de su vida que casi lo encierra tras los muros de la infamia, redimido, ahora suelta las amarras en busca tal vez de una canción, en donde pueda emancipar la transgredida justicia.
lunes, 18 de junio de 2012
jueves, 9 de febrero de 2012

jueves, 19 de enero de 2012

La luz destello justo atrás de su figura al momento de obturar, y esa aura de Dios se dibujo sin querer, humildemente. La vieja Birminghan dejó marcado en sus manos lo fría y despiadada que puede ser cuando no se toma en serio, pero no lo sobrepasó, construyó de aquella tragedia las fuerzas suficientes para darle al mundo, los riffs más siniestros de toda la historia del rock. Permanentes en cada “oponente” que tilda hoy por hoy la cuerdas de su propia banda. Mesurado y entregado, Tony Iommi quedó retratado para la eternidad de solo algunos fieles que rindieron tributo en Mayo de 2009, a la consagrada leyenda de la música universal, Heaven and Hell (Black Sabbath). Una vez más el infortunio toca su puerta, ahora obstinado quiere arrebatarle el cuerpo, pero guerrero, seguro de la condición humana, hoy pone su mente en la nueva reunión de Black Sabbath; en estudio, lucha confiado como la primera vez, que su toque sana, así, las circunstancias intenten cegarlo.
viernes, 30 de diciembre de 2011

jueves, 13 de octubre de 2011

Pocos logran imprimir algo novedoso cuando se interpreta el himno de una banda grande del rock. Montar un cover sin masacrarlo pero tampoco igualarlo no es tarea fácil, menos cuando se han escuchado miles de versiones redundantes. Mientras este personaje afinaba su guitarra silenciosamente, su compañera se desataba en un solo de voz impresionante, honrando a Pink Floyd en aquel festival de Blues bogotano terminado en D.C. justamente en el mes de los espantos pero hace dos años atrás. En honor a la verdad Classicstone Ensemble hizo erizar la piel de todos, con tamañas versiones de los más representativos iconos del Rock, despliegue articulado perfectamente, pero a juzgar por la imagen de mesura y control. Solo los asistentes pueden dar fe del suceso cuando el hombre de la guitarra nos rasgó por completo nuestros ropajes, al escalar las cuerdas de su voz hasta la misma cima del Himalaya, interpretando With a Little Help From My Friends original de los Beatles pero inmarcesible en la voz de Joe Cocker.


