Miguel Ángel Martínez

Mi foto
Bogotá, Cundinamarca, Colombia
Mostrando entradas con la etiqueta metal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta metal. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de marzo de 2013











Quedó atrapado en la imagen con varios colores que representan el límite, especialmente el de tono rojizo, conductor de su  crudeza vocal para arder en tarima. Randy Blythe parece entregarse aún cuando el velocímetro pretenda acorralar, desde el subterráneo se  absorbe y expulsa con toda supremacía, aquella furia tocada por la lengua incoherente de los poderes abusivos que oprimen al mundo, desde el cordero de dios y sus catedrales, hasta los palacios absortos de corbatas sucias. Aparenta violencia en su proceder, naturelaza humana, sin embargo, miles de ojos contempladores colombianos atestiguaron en 2010 dos horas después, que el metal, si es  férreo, pero no alcanza a herir,  en cambio sana, libera. Randy asumió con la misma entereza con la que entra a escena y lleva  ese tren musical al margen, un momento de su vida que casi lo encierra tras los muros de la infamia, redimido, ahora suelta las amarras en busca  tal vez de una canción, en donde pueda emancipar la transgredida justicia.

jueves, 4 de agosto de 2011




No existe un gramo de hipocresía musical cuando una banda proveniente de Suecia pisa un escenario y rebasa con su acto la mentira de otros estilos. Estos guerreros de la tierra nórdica clavaron sus palabras crudas y esa manera potente de sonar, incluyendo con bastos honores la educación musical que desde niños inculcan en la nación amarilla. Septiembre de 2010, lleno de corazón y antes de partir, refrendo por segunda ocasión en nuestra patria, la semblanza de tres hombres de faz sencilla, sinceros, pensamientos nada mojigatos hechos arte con los sentimientos oscuros de un mundo mimetizado en tristes actos, sabor de divinidad extrema para incautos.


martes, 28 de junio de 2011




La ‘Raza Furia’ contemplaba con nostalgia a una de las bandas que en corto tiempo capturó su corazón, pero fugazmente desapareció sin avisar y ahondo el crudo hoyo del rock nacional. Ultrageno izaba sus brazos para devolverle ese tributo, ideas de regreso rondaban en las más de 50 mil mentes de Rock al Parque 2007, cuyas fibras eran acariciadas. “No ultraje-no Colombia Pilas…” mensaje recalado y de trasfondo, está incluido en la jerga del rocker colombiano, juego de palabras, esperanzador e igual de aniquilador. Ideas batalladas por músicos, puestas en la voz de la tribu, eco propio creador de conciencia y resurrección de la memoria urbana. Aún no hay visos de retorno de otro guerrero con sonido propio, feneció en la guerra sin fin de una escena con alas, pero de entorno viciado, caminos particulares, unión descartada.

miércoles, 1 de junio de 2011



Corrían los 15 años de Rock al Parque (2009) y en el escenario alterno, rugía en la noche de los sonidos pesados, Henry Reina. Encargado de mantener en pie a Ingrand, en medio de la atmosfera musical infestada de corrupción, que año tras año aniquila prematuramente a las bandas colombianas. Gladiador que renueva sus votos con estilos propios de la época sin quedar en el pasado, otro factor agónico de nuestra escena. Respeta raíces y construye sobre ellas espacios dignos para continuar limpios, sin vender el alma. El nuevo acto del festival se acerca, con capítulo aparte, tributo al fin, a dicho gigante.

jueves, 5 de mayo de 2011


Si es el número 1 en su estilo, lo pregonan los colegas de su generación, ellos tomaron de él trazas para inspirar ahora sus bandas de rock. Aquel motor, también tuvo chance para incluir en 2009, esa maquinaria de potencia en nuestras cabezas. Tantos decibeles como pudo insertó, taladrar nuestros oídos castos su bandera, no en vano aún permanece el zumbido. Lemmy es tan grande como su bajo, consecuente camina desde 1945, de la mano de ese aceitado artefacto llevado al límite, con una forma particular de sonar, de vivir, auténticamente.

miércoles, 13 de abril de 2011



Todas las gotas de sudor fueron un solo río de transpiración en ese club de 4x4 donde The Haunted y un puñado de rockeros sacudieron la capital como si estuvieran en un estadio. El halo de luz verde quemó la imagen de Peter (voz) destello que sus cómplices recibieron al momento de la captura. Desprevenida instantánea dice como ardía el lugar y como el embrujo de las poderosas melodías de estos suecos aún mantienen un recuerdo lejos de las telarañas de la mente; y muy  a pesar de que esta fiesta íntima cumpla tres años sin repetirse. Pocos cuentan esta historia única del metal y solo cuando exista revancha este pasaje evocará en los labios privilegiados, ojos tan expresivos que sobraran las palabras.

jueves, 10 de febrero de 2011



El agitaba sus brazos lentamente como si fueran alas, introduciendo su lírica, letras tan vigentes como la guerra de su nación. 20 años sosteniendo una institución a grito herido, contando una realidad cruda, historias de un gobierno opresor que llena de ignorancia a su pueblo para mantenerlo sometido. Pasajes de hombres violentos en un país del futuro “en un país que lo tiene todo”; pero de mente pobre y criminal. Si hay alguna banda en Colombia que represente la perseverancia, la verdad y la lucha, es La Pestilencia, en cabeza de Dilson Diaz. Un hombre que parece recordar siempre de dónde venimos y para donde vamos, mientras pone en caos musical a su pueblo, caos que refrenda para no caer en los mismos errores, para no convertir nuestras mentes en cárceles.

miércoles, 26 de enero de 2011



El ‘Metal God’ saludó a los creyentes. La chaquetas de cuero y tache rechinaron al son de los brazos izados, desahogando esa voz truncada por más de 3 décadas de ausencia. Ausencia de uno de sus Dioses. Judas Priest. pioneros, prodigiosa voz del rock encarnada en Rob Halford. En cuerpo y alma la tarde del domingo del único Noviembre del 2008, luego de la lluvia fuerte que refrescó pero no apagó la llama encendida de los rockeros, se vio el resplandeciente fulgor del Heavy Metal, algo que ni el propio Nostradamus inspiración de la reciente obra de la banda, hubiese pronosticado para Colombia.

sábado, 11 de diciembre de 2010



Ronnie James Dio ese pequeño gigante señalaba con su dedo al vacio, sus gestos empuñaban historias de cielo e infierno, de niños abandonados, de doncellas y caballeros; sustentado en la prodigiosa voz regalada por los Dioses y perfeccionada por él. Abajo del escenario, en un sitio poco digno para la leyenda Black Sabbath y para la gente, todos se hallaban despojados de las vestiduras del ego, libres de linajes se incrustaban en la miel o el aserrín de ese arte presentado la noche del 5 de mayo del 2009 en Bogotá. Nadie imaginaba que Dio, inventor del “mal de ojo”, inspirador de nuevas generaciones de músicos, se iría en pleno 2010, luego de batallar contra la consumidora enfermedad. Se fue pero antes nos hizo felices por la única y última vez, se fue pero antes nos hizo llorar de alegría, se fue pero dejo en las paredes del coliseo las cuerdas libertadoras de su voz, la humildad, y la consecuente lucha para que desde niños fuéramos criados con amor, para que “no habláramos con extraños”.