Miguel Ángel Martínez

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Bogotá, Cundinamarca, Colombia
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martes, 30 de agosto de 2011




Segundos antes la presencia del ‘cordero de puro metal’, se sintió, y los puños se izaron sin recatos, era la hora de capturar desde el inicio la energía brutal de una banda que afortunadamente no llegaba 40 años después. La piel se erizo con la intro de The passing, todos tragábamos el humo para poder cortar su cortina y ver cara a cara la piel del borrego, pero solo hasta que In Your Words habló, supimos que el Rock And Roll puede ser llevado a otros niveles sin blasfemias. El grito de un seguidor colmo el corazón de otros miles que sabían de una fiesta desgarradora en sentimientos. No se hacía honor a la bandera de la guerra, ni a cierta ideología política, tampoco a la tendencia religiosa; se honraba al poder humano de convertir el arte en emociones a tope, transformar la voz en metal corrosivo, opera extrema. El segundo día del mes de las calabazas de 2010, sangramos cada gota de adrenalina, porque nunca se sabe cuando se hará de nuevo.

martes, 24 de mayo de 2011





Como el nombre de su banda, el toque es Suicida y mientras suturaban un problema técnico, Alex Lopez decidió limpiar la sangre propiciada por la velocidad de sus baquetas. De origen latino no esconde esa pasión digna de las tierras tropicales. Suicide Silence agrupación joven, entro a las paredes de ladrillo del único teatro que acoge las novedades metaleras en Bogotá. La furia vertiginosa de estas melodías americanas, sacudió los cuerpos adolescentes, ahora de peinados más extraños, en el mes de las lluvias, edición 2010. Congraciados por la edad, banda y público entendieron que no hace falta morir viviendo al extremo.

jueves, 10 de febrero de 2011



El agitaba sus brazos lentamente como si fueran alas, introduciendo su lírica, letras tan vigentes como la guerra de su nación. 20 años sosteniendo una institución a grito herido, contando una realidad cruda, historias de un gobierno opresor que llena de ignorancia a su pueblo para mantenerlo sometido. Pasajes de hombres violentos en un país del futuro “en un país que lo tiene todo”; pero de mente pobre y criminal. Si hay alguna banda en Colombia que represente la perseverancia, la verdad y la lucha, es La Pestilencia, en cabeza de Dilson Diaz. Un hombre que parece recordar siempre de dónde venimos y para donde vamos, mientras pone en caos musical a su pueblo, caos que refrenda para no caer en los mismos errores, para no convertir nuestras mentes en cárceles.

miércoles, 26 de enero de 2011



El ‘Metal God’ saludó a los creyentes. La chaquetas de cuero y tache rechinaron al son de los brazos izados, desahogando esa voz truncada por más de 3 décadas de ausencia. Ausencia de uno de sus Dioses. Judas Priest. pioneros, prodigiosa voz del rock encarnada en Rob Halford. En cuerpo y alma la tarde del domingo del único Noviembre del 2008, luego de la lluvia fuerte que refrescó pero no apagó la llama encendida de los rockeros, se vio el resplandeciente fulgor del Heavy Metal, algo que ni el propio Nostradamus inspiración de la reciente obra de la banda, hubiese pronosticado para Colombia.

sábado, 11 de diciembre de 2010



Ronnie James Dio ese pequeño gigante señalaba con su dedo al vacio, sus gestos empuñaban historias de cielo e infierno, de niños abandonados, de doncellas y caballeros; sustentado en la prodigiosa voz regalada por los Dioses y perfeccionada por él. Abajo del escenario, en un sitio poco digno para la leyenda Black Sabbath y para la gente, todos se hallaban despojados de las vestiduras del ego, libres de linajes se incrustaban en la miel o el aserrín de ese arte presentado la noche del 5 de mayo del 2009 en Bogotá. Nadie imaginaba que Dio, inventor del “mal de ojo”, inspirador de nuevas generaciones de músicos, se iría en pleno 2010, luego de batallar contra la consumidora enfermedad. Se fue pero antes nos hizo felices por la única y última vez, se fue pero antes nos hizo llorar de alegría, se fue pero dejo en las paredes del coliseo las cuerdas libertadoras de su voz, la humildad, y la consecuente lucha para que desde niños fuéramos criados con amor, para que “no habláramos con extraños”.