Miguel Ángel Martínez

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Bogotá, Cundinamarca, Colombia

martes, 29 de marzo de 2011




Las manos de Jordan Rudess acariciaban blancos y negros pasajes, atmosferas producidas al contacto llenaban oídos vírgenes hasta ese instante de los sonidos Dream Theather. En sus filas tienen un maestro en cada instrumento libre de codicia, juntos revierten la más sencilla o compleja melodía, causando el asombro del más inédito de los transeúntes, desviando el foco para contemplar mágicamente un destello armonioso como pocos. 4 años atrás se sintieron las vibraciones de la mejor manera posible, dicho sueño ya estaba dentro de ese teatro rock con la verdad estallando en el rostro. Al vivo… con los decanos.

miércoles, 9 de marzo de 2011



Mama Smith grabo la primera canción Blues de la historia, sentando un precedente con aroma de mujer, esencia única refrendada cada vez que el alma de dicho ser, soporta con gallardía la tragedia, el maltrato, la soledad, o incluso la venta de su cuerpo. Justo cuando el humo del segundo festival Blues DC celebrado en Bogotá, desvaneció, aparecieron las figuras de ellas, comparadas por lo esbelto hombres buscan esa ecuación perfecta de belleza y elocuencia, pero en realidad poca es la fortuna; sin embargo la superficie es lo de menos mientras bajo el seno de ese ser precioso continuemos arropando nuestras falencias y muy a pesar de ser reincidentes. Ellas incansanbles, sin prejuicios abrirán la puerta para secar nuestros ropajes.

jueves, 3 de marzo de 2011



Se dice que el maquillaje no es permanente, ni la fiesta, ni la diversión, sin embargo la tierra del café comprobó el 11 de Abril de 2009, 3 décadas después, que esto era una falacia, pues el beso eterno del rock estaba más vivo que nunca. Las figuras de la estrella, el gato, el demonio y el hombre del espacio, apenas se podían ver ante el diluvio de serpentinas, una de las tantas sorpresas que cegaron los ojos de un ejército armado de cuentos épicos, narrados por batallones extranjeros. Realidad ahora tallada en la pintura espectacular de 40 mil almas, que aún recuerdan y cuentan su propia relato de colorido musical, luces y pirotecnia.